Con la actualización del Plan Institucional de Respuesta (PIR) 2026, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación desarrolló 10 protocolos de acción que orientan la prevención, el monitoreo y la atención de situaciones que podrían representar riesgos para el sector agropecuario.
Estos protocolos incorporan medidas anticipatorias orientadas a identificar amenazas, generar alertas tempranas y facilitar la toma de decisiones antes de que los eventos climáticos generen mayores afectaciones en los sistemas productivos.

Entre las acciones contempladas se encuentran la emisión de boletines agroclimáticos, alertas tempranas e información técnica para productores y autoridades, así como el monitoreo permanente de sembrados y fenómenos ambientales mediante el Sistema de Monitoreo de Cultivos (SMC).
El PIR también establece procedimientos para la vigilancia y control de plagas y enfermedades agrícolas, incluyendo acciones ante amenazas como la langosta voladora y el gusano cogollero, además de prácticas de manejo integrado para reducir riesgos en las áreas productivas.
En materia de seguridad alimentaria, contempla la atención de familias afectadas mediante la distribución de alimentos. Para ello, el Viceministerio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (VISAN) proyecta la disponibilidad de más de un millón de raciones alimenticias y tiene más de 100 mil raciones como parte de la Reserva Estratégica Nacional de Granos Básicos.

Asimismo, los protocolos incluyen acciones zoosanitarias como vigilancia epidemiológica, control de movilización de ganado, capacitación técnica y distribución de insumos para la atención de animales.
Por medio de estos protocolos, el PIR 2026 define cómo actúa la institución ante distintos escenarios de riesgo para el sector agropecuario. Desde el monitoreo y las alertas tempranas hasta la atención alimentaria y sanitaria, estas herramientas permiten al MAGA estar preparado para responder de manera oportuna y coordinada en beneficio de las familias productoras.


