
La actividad, coordinada entre la Casa de Desarrollo Cultural y la Oficina Municipal de Cultura de Camotán, reunió a 25 mujeres del Grupo de Autoahorro Comunitario. Entre el nixtamal, la molienda y los ingredientes locales, las participantes pusieron en práctica las técnicas ancestrales del pueblo Maya Ch’orti’, redescubriendo el origen y el valor simbólico de una receta que ha trascendido de generación en generación.
Guardianas de un patrimonio vivo
El atol agrio no es únicamente una bebida tradicional; representa un símbolo de la identidad y la resistencia cultural del pueblo Maya Ch’orti’. En cada preparación se reflejan el respeto por la tierra, el conocimiento del ciclo del maíz y las técnicas heredadas por sus antepasados.
A través de esta actividad, desarrollada en el marco del programa Promoción y Revitalización de la Identidad Cultural de los Pueblos, se reafirma el papel fundamental de las mujeres en la preservación de la gastronomía ancestral y en la transmisión de los saberes que forman parte del patrimonio cultural de Guatemala.