Para optimizar la vinculación de la agricultura familiar con mercados formales, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), inauguraron el taller práctico intensivo del Modelo de Empoderamiento Comercial Rural (MEC-R), que se desarrolla en El Tejar, Chimaltenango.

Dicha formación tendrá una duración de tres días y tiene como objetivo principal transferir capacidades metodológicas avanzadas, a 26 profesionales de Asociatividad y Comercialización que tienen presencia en las sedes departamentales del MAGA.
La actividad de campo y formación especializada es coordinada por la Subdirección de Extensión Rural de la Dirección de Coordinación Regional y Extensión Rural (DICORER).

César Morales, responsable del componente de Asociatividad y Comercialización de dicha subdirección, detalló que el encuentro presencial funciona como un complemento práctico a los procesos formativos que los técnicos ya han cursado a nivel virtual.
“Los profesionales centrarán sus esfuerzos en analizar las realidades de dos perfiles de productores: aquellos agricultores familiares que aún no conocen la vinculación de mercado y que experimentan dificultades para vender sus excedentes, y los que ya implementan de forma exitosa la metodología MEC Rural, impulsado para dinamizar el desarrollo comercial” aseguró Morales.

La jornada formativa contempla un fuerte componente de extensionismo en el campo, donde los técnicos realizarán visitas guiadas e investigaciones de primera mano en los mercados locales. Esto los especializará en los tres pilares prioritarios que se promueven: el mercado de patio para revalorizar la producción del hogar, los espacios de Ferias de Alimentación Escolar, y las Ferias del Agricultor.
Al concluir el taller, la instrucción estratégica para cada uno de los participantes será convertirse de manera inmediata en replicadores de la metodología MEC Rural en sus respectivos departamentos.
Con esta descentralización de conocimientos prácticos, el MAGA y JICA aseguran la sostenibilidad de la asistencia técnica a largo plazo, transformando los lineamientos teóricos en herramientas reales que dignifiquen la labor de las familias del campo y consoliden circuitos comerciales justos, estables y eficientes.

