Guatemala reiteró la necesidad de fortalecer sistemas agroalimentarios resilientes, ampliar las políticas de protección social y nutrición, así como promover el desarrollo rural sostenible como medidas clave para enfrentar los desafíos que continúan afectando la seguridad alimentaria a nivel mundial.
Durante la 181.ª sesión del Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el país, por medio de la viceministra de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Dinorah Herrera, expresó su respaldo a los esfuerzos internacionales para reducir el hambre.

La funcionaria destacó la importancia de fortalecer las acciones dirigidas a las poblaciones más vulnerables frente a factores como el cambio climático, la inflación de los alimentos y las crisis económicas y señaló que Guatemala comparte varios de los desafíos identificados en el informe El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2025 (SOFI 2025), en especial los relacionados con los efectos de las sequías y los eventos climáticos extremos.
Relató las acciones que el país impulsa para reducir la malnutrición, fortalecer la agricultura familiar y promover el desarrollo rural sostenible. Entre ellas resaltó el apoyo a pequeños productores, la promoción de la nutrición materno-infantil y el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades para enfrentar la variabilidad climática.

Asimismo, subrayó la importancia de los conocimientos ancestrales y las prácticas tradicionales de los Pueblos Indígenas para la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, la conservación de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático.
Al expresar el respaldo del país al informe presentado por la FAO, reiteró su alineación con la declaración del Grupo de Países de América Latina y el Caribe (GRULAC), destacando la necesidad de mantener la cooperación internacional frente a los desafíos que aún amenazan la seguridad alimentaria mundial.
Según el informe SOFI 2025, aunque el hambre ha mostrado una leve reducción a nivel global, cerca de 673 millones de personas continúan enfrentando esta problemática, lo que evidencia la necesidad de reforzar las acciones para avanzar hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible de Hambre Cero.


