Los proyectos que fortalecen la producción agrícola frente a los efectos del clima y facilitan la comercialización de granos fueron supervisados durante el segundo día de la gira de campo en Jalapa y Jutiapa, en la que participaron autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
En esta gira participaron Carl Skau, director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA), y Dinorah Herrera, viceministra de Seguridad Alimentaria y Nutricional, del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA).

El recorrido permitió conocer de cerca los avances de proyectos de acción anticipatoria y comercialización que impulsan ambas instituciones para fortalecer los medios de vida de las familias rurales de Jalapa y Jutiapa.
El primer punto visitado fue la comunidad El Aguacate, en el municipio de San Pedro Pinula, Jalapa. En esta localidad, las autoridades constataron las intervenciones de Acción Anticipatoria financiadas por el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF) de las Naciones Unidas.

Los funcionarios evaluaron los bancos comunitarios de granos, el funcionamiento de los microseguros paramétricos y el uso de información agroclimática por parte de monitores locales, herramientas clave que el MAGA y el PMA promueven para mitigar los impactos de los fenómenos climáticos extremos en el sector productivo.

Posteriormente, la comitiva se trasladó al municipio de El Progreso, Jutiapa, específicamente a las instalaciones de una empresa local de granos básicos.
En este lugar se efectuó un recorrido en las bodegas de almacenamiento, así como las áreas de procesamiento, limpieza, pulido y empaque del grano, indispensables para garantizar estándares óptimos de calidad antes de su distribución final (JY/es).

productores de frijol negro de la región, mediante un esquema que asegura la adquisición de sus cosechas a precios bases justos.
La recolección directa en campo y la comercialización formal optimizan significativamente la economía de las familias agricultoras al integrarlas a cadenas de valor sostenibles.

La jornada concluyó con la presentación de las proyecciones de este modelo de compra directa a la pequeña agricultura, reafirmando cómo la vinculación entre el sector público, la cooperación internacional y las empresas locales promueve la estabilidad de precios y la seguridad alimentaria en el territorio nacional.

